REHABILITACIÓN POSTOPERATORIO

La rodilla se compone de dos articulaciones, ya que une el fémur con la tibia y el fémur con la rótula. Tiene diversos componentes como los meniscos, ligamentos, cápsula, tendones, etc.

La estructura de esta articulación está diseñada para sostener el peso del cuerpo mientras se realiza cualquier actividad que implique estar de pie. Es por ello, que suele ser común sufrir desgaste y/o desarrollar algún tipo de lesión a lo largo de la vida, pudiendo condicionar la práctica de algún deporte o incluso en actividades sencillas como levantarse o caminar, produciendo un gran impacto en la vida. Cuando esto ocurre, la mayoría de casos requieren de algún tipo de cirugías (reemplazo parcial o total de la articulación, artroscopia, osteotomía, etc.).

BENEFICIOS DE LA REHABILITACIÓN POSTOPERATORIO

La fisioterapia convencional, como la terapia a través del exoesqueleto de rodilla Belk con el que se cuenta en el centro puede generar beneficios en el paciente para evitar la rigidez articular, aumentar la masa muscular, disminuir el dolor, ganar rangos articulares, aumentar la propiocepción articular, y lograr un patrón de marcha adecuado.